La sombra de Gazprom acelera las interconexiones energéticas en Europa

Varios

La Unión Europea sufre a diario su secular déficit de energía, su dependencia de terceros países a la hora del suministro de petróleo o gas. Los continuos conflictos entre Rusia y Ucrania, por el paso del gas ruso por territorio ucranio, han agudizado esa sensación. De hecho, un tercio del gas que se consume en la UE procede de Rusia, y un 55% de ese gas transcurre por gasoductos de Ucrania. La propia Rusia, por medio de la multinacional Gazprom, ha planteado alternativas, como la del corredor Turkish Stream, que discurriría a través de Turquía, para enlazar con Grecia y Europa. La UE, por su parte, defiende la puesta en marcha del Corredor Trans-Adriático, que desde el mar Caspio puede suministrar gas a Europa procedente de Azerbaiyán, reduciendo la dependencia con Rusia.

La constatación por parte de la UE de que debe fomentar alternativas al dominio ejercido por Gazprom, ha llevado a la Comisión Europea a establecer otros caminos, como el corredor de Langeled, entre Noruega y Reino Unido, abierto en 2007, o la posibilidad de aumentar el fluido procedente de Argelia a través del Estado español. El proyecto de gasoducto Midcat, entre Catalunya y Francia se enmarca en ese contexto.

Otra opción viable, en la que Euskal Herria juega su papel, es el fomento del suministro de GNL (gas natural licuado). Para ello, Bahía de Bizkaia Gas cuenta con tres tanques de almacenamiento en Zierbena, con una capacidad total de 450.000 metros cúbicos, que acogen el gas transportado mediante buques metaneros. Las instalaciones están conectadas con el gasoducto Euskadour, que enlaza Irun con Biriatu y éste con el almacén subterráneo de Lussagnet, en Aquitania. Se prevé que para finales de este año Euskadour aumente su capacidad hasta los 2,1 millones de metros cúbicos, lo que incrementaría el tráfico de gas hacia Europa.

Pero aparte de la búsqueda de vías alternativas a la hegemonía rusa, existe una realidad paralela que también preocupa en Bruselas: la escasez de interconexiones energéticas entre los estados de la Unión, especialmente acusada en los casos de Reino Unido, Irlanda, Italia y la Península Ibérica. El objetivo fijado para el horizonte 2020 es que cada estado esté interconectado al menos en un 10% de su producción eléctrica, objetivo que sería de un 15% para 2030. Para darse una idea, el Estado español tiene ahora una interconexión del 3%.

Para dar forma a ese ambicioso objetivo, en el camino hacia una verdadera Unión Energética, la CE puso en marcha el plan Conectar Europa, al que pretende destinar un total de 5.835 millones de euros en el periodo 2014-2020. El programa se basa en los llamados Proyectos de interés Común (IPC por sus siglas en inglés), al que han destinado 647 millones en 2014 y otros 650 en 2015. Entre los 248 proyectos aprobados en la primera fase se encuentran dos que afectan a Euskal Herria: El transformador-desfasador para mejorar el rendimiento de la línea de 220 Kv Arkale-Argia y la conexión Bahía Bizkaia, que pretende unir mediante un cable submarino de 360 kilómetros y 2.000 Mw de capacidad la costa vasca con la de Aquitania para el año 2020. Pese a la ambición que destila el programa, lo cierto es que a finales de 2014 tan solo se habían concluido tres proyectos; dos plantas de GNL en Lituania y Polonia y una interconexión entre Bulgaria y Grecia.

Según ha manifestado recientemente el comisario europeo de Acción por el Clima y la Energía, Miguel Arias Cañete, la estrategia europea en cuanto al gas, pasa por aumentar el nivel de seguridad del suministro, así como su transparencia, además de impulsar la utilización alternativa del gas natural licuado (GNL). Por último establece como prioridad la llamada diplomacia energética, consistente en mejorar las relaciones con los países suministradores alternativos a Rusia, léase Argelia, Turquía, Azerbaiyán, Turkmenistán y otros estados árabes y africanos. Un loable propósito que no logrará ocultar la situación estructural que se deriva del considerable déficit energético que sufre la Unión Europea.

Más información:

Projects of common interest (PCI)

PCI - Electricity and Smart Grids

PCI - Natural gas

La difícil alternativa al gas ruso

Tags: 

Azken Albisteak

Portfolio

Beha Euskal Herria Euskal Herri osoko aktualitate sozioekonomikoa bildu nahi duen ataria da. Gaindegiak sortua da, Euskal Herriko ekonomia eta gizarte garapenerako behategia.

Harremanetarako

Beha Euskal Herria Gaindegiaren proiektua da. Gaindegiarekin harremanetan jartzeko:

Gaindegia

Gaindegiaren laguntzaileak